martes, 2 de diciembre de 2014

SIEMPRE?


Cualquier iniciativa siempre incorpora riesgos.  
La aventura de decidir escribir algo que pueda tener interés real resulta, inicialmente, atractiva aunque partimos de la incertidumbre de aquello que queremos decir, aportar, transmitir, sea decididamente "valioso" en términos vitales. 
En todo caso, he decidido entrar en este mundo delicado de la escritura en el que todos participamos, de una o de otra manera. 
Como lectores o como redactores.
Como redactor, probablemente, la fórmula con la que mejor empatizo podría calificarse de “caos organizado”. 
De ahí que, aunque las líneas que siguen a continuación, puedan quedar etiquetadas como un “vómito verbal”, afirmo, vivamente, que responden a un autoanálisis existencial, basado en la propia vida, en la propia experiencia.
Estas primeras líneas, en esta mi iniciación al presente Blog, quieren, por otra parte, ser un fiel reflejo de la voluntad y norte que quiero seguir en sucesivas aportaciones, análisis, valoraciones, comentarios.
Y todo ello con un eje relacional claro:un diálogo de tu a tu contigo; un diálogo que podría tener lugar en una terraza o en cualquier otro lugar en donde amb@s nos encontrásemos cómodos. 
Imagináte, por ejemplo, una terraza frente al mar; un mar azul, expresivo, emocional que te sitúa en un mundo interior delicadamente positivo. 
Es en este entorno donde quiero llegar a ti.
Y quiero hacerlo desde una clara simbiosis razón/emoción! 
Enfatizando el "valor" sustantivo de lo emocional en el proceso vital.
Tras años de vida y de experiencia profesional en el mundo de las personas, el poder evocador y movilizador/dinamizador de nuestras elecciones, decisiones y acciones, tiene un basamento indudable: la emoción.  
De concepciones  en las que la rigidez estructural, la rigidez "lógica", el hieratismo intelectual y emocional ha configurado unas determinadas formas de "ser" y "vivir"; en las que el cartesianismo y el determinismo ha estado presente de forma indubitada, sin permeabilidad  hacia otras formas de "ser" y de "vivir" , felizmente hemos ido avanzando en la reformulación, relectura y revisión crítica de tales estereotipos conductuales. Y, 
 Del “pienso luego existo” hemos evolucionado hacia el “dudo luego existo” con lo que ello implica en términos  evolutivos y de humanización. 
De ahí que, como comentario inicial en este mi Blog, haya  elegido, como referencia temática de fondo, el término SIEMPRE? 
Con un énfasis especial en el interrogante.!
Con voluntad de revisión crítica.
Siempre: vocablo terminológico de apariencia simple!
Formalmente sencilla.
Aunque, en su aparente ingenuidad formal y de contenido, cabe intuir y evidencia una prepotencia absorbente indudable.
Con claras pretensiones de “apropiación territorial” de la persona, de pretendida “plenitud”, de imposición absolutista, de inmovilismo, de irreductibilidad. 
Un sesgo de omnipotencia.
En plena rivalidad y contradicción con la" realidad" de las cosas.
 En plena rivalidad y contradicción con la vida en su más plena esencia.
Desde una bienintencionada perspectiva positiva, cabe identificar el término “siempre” como estabilidad, permanencia de las esencias. 
Lectura apta para tranquilizar situaciones y conciencias. 
Aunque, lectura limitativa, reductora del dinamismo cambiante, esencia de la vida. 
El cambio, la incertidumbre, los imponderables.
Connaturales con el devenir.
Vivir no es un mero planificar.
No es un “a priori” fundamentalista e inmóvil.
No es un inalterable diseño de rumbo.
Un imperturbable diseño de ruta.
 No es un “cuaderno de bitácora” estable, sin tener presentes “las corrientes” y el flujo de las circunstancias.
Difícil fijar rumbos inamovible, claros, seguros, definidos, indudables, sin alteraciones. 
Vivimos un momento de profundo cambio!
 En todos los aspectos vitales. 
El cambio es lo único estable.  
La “estabilidad” es un desideratum!
Un “brindis al sol”.
Un objetivo.
Una meta.   
Y, qué es la "estabilidad"?
La mera repetición de "gestos"?
La "previsibilidad" de nuestros días?
La "rutinización" de nuestras acciones?
Una sincronía "crónica" con hechos y acciones?
Es esto "la estabilidad"?
Podemos aspirar a ella ante la contundencia de los hechos y circunstancias?
Ante el permanente movimiento en todos los ámbitos y esferas de nuestra vida? 
Es la estabilidad una búsqueda inalcanzable?
Es la estabilidad un esfuerzo denodado en búsqueda de algo inexistente "en sí mismo"?
Es la estabilidad un ejercicio futil y en contradicción con la tozudez de los cambios?
Estabilidad y  "siempre" conviven armónicamente?
Estabilidad y  "siempre" están hermanadas?
Ambos términos son sinónimos?
Tienes objetivos y expectativas comunes?
Convergen?
Confluyen?
Son coincidentes?
Es la estabilidad  alcanzable?
Bajo qué premisas?
Cuándo, cómo, dónde, en qué, con quién, etc. podemos fijar nítidamente los parámetros que nos permitan concluir que la estabilidad es un objetivo conseguido?
No estaremos, "siempre" en contradicción con la fugacidad permanente de hechos y situaciones?
No estaremos "siempre" en contradicción con la propia esencia de la vida: el cambio?
No estaremos en un mero voluntarismo vacío?
 Sin sustantividad propia?..
 El término “siempre” excede  su pretendida seguridad en la oferta. 
Es oportuno plantearse la vacuidad de la oferta que incorpora el término “siempre”?
 Cabe? 
Es un término que “corresponde”, empatiza con nuestra realidad actual? 
Es un término verbal “discapacitado”?
 Sobrepasado?
Desproporcionado?
Descalificado?
Es un mero sostén formal?
Siguiendo los ritmos y la música vital diseñada!
Siempre y estabilidad, conforman una “pareja estable”?
Conviven en una partitura común, con una melodía diseñada y preconcebida como una línea recta?
Sin quiebros?
Sin alteraciones?
Sin balanceos?
Sin vaivenes?
Sin fracturas?
Siempre, es sinónimo de "solidez", solvencia y "seguridad"!
Qué ocurre con la que podríamos denominar, "capilaridad de la incertidumbre"!
Esa "capilaridad", esa "osmósis",  esa "homeostasis" que implica vivir la vida y sus cambios.
Es oportuno relativizar el término?
Es oportuno descubrir su “debilidad endógena”?
Es saludable hacerlo?
Es terapeútico?
Violenta la “realidad”?
Desdibuja?
Define?



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